El efecto cambio de imagen, también conocido como flip, permite ver en dos o tres fases, dos o tres distintas imágenes, por este motivo resulta un método efectivo para que su publicidad llame la atención y haga que quien observa la imagen pare un instante para comprobar lo que le ha parecido ver.
Éste efecto es muy oportuno para simular efectos cambiantes de gran impacto, por ejemplo en oppis o marquesinas, o ver secuencias de causa/efecto, como sucede con productos farmacéuticos. Por supuesto, es posible aplicar éste efecto a múltiples objetos promocionales que, en definitiva, llamen la atención del espectador de imágenes o productos promocionales.