Los imanes han sido producto promocional por excelencia para la fidelización de clientes. Es una aplicación que se rentabiliza muy bien porque la imagen o el producto promocionado permanece durante largo tiempo al alcance del espectador. Una imagen lenticular con imán es especialmente llamativa, puesto que la imagen llama nuestra atención al moverse o cambiar cuando nos desplazamos delante de ella.
Normalmente ofrecemos producto acabado con imán de cuatro milímetros de grosor. El imán puede tener cualquier forma y tamaño que desee el cliente.